viernes, 29 de julio de 2011

Hasta la luna se vistió para la ocasión.

Y llegó el viernes, ese del que todos hablamos de a momentos los demás día de la semana.
Qué hacemos? A dónde vamos? Con quiénes? Mortales que buscan ropa con dos días de anticipación la cual piensan usar para la ocasión y se arrepienten a una hora de salir. Se bañan(en perfumes o desodorantes), se peinan, se pintan, se acicalan para una noche ''cojonuda''. El tiempo mucho no ayuda(zarpado frío) pero realmente nada impide que salgas porque estos días, los viernes justamente, se dan una vez a la semana así que si te los pasás de largo... cagaste... esperá la semana que sigue.
Me dispongo a tomar mi campera, documento, plata(poca pero hay), llaves(nota mental: hoy no te las olvides), una botella de licor de dulce de leche(amo ese tipo de bebidas) que me haga compañía hacia mi destino nocturno y salgo... No les genera excitación(sana che) o adrenalina ese momento? (a mi sí, que se yo, es como YA ESTOY LISTA, arranquemos viaje! En fin, no importa, SIGO...) Tengo 8 cuadras más o menos hasta el tren(podría decir que me prendo un pucho en medio de la oscuridad de las calles para que el texto quede re fachero pero no fumo!), a paso rápido, pero tranquilo a la vez, e interrumpido de a momentos para tomar un par de tragos voy pensando en que me deparará la noche ésta vez...
Los viernes(los fines de semana en sí, sábado no te enojes, domingo tampoco) están hechos para distraernos(a mí, y a muchos supongo) para desconectarnos un poco de la vida cotidiana, esa aburrida y monótona rutina que nos abruma, nos cansa! Así que considero que no está mal despegar los pies de la tierra por un rato... salí, bailá, disfrutá sana/insanamente como gustes! pero no te vayas a oxidar sólo en tu casa, picarón!

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